Admitámoslo. Septiembre se nos puede llegar a hacer muy cuesta arriba pero, ¿cuál es la razón?

En la mayoría de los casos se nos viene a la cabeza la pereza, la tranquilidad con la que estábamos tomando el sol… pero hay más razones subconscientes de las que creéis.

Es por ello que queremos contaros algunas de las cosas que nos echan para atrás al volver de vacaciones. Analizarlas paso a paso y ser conscientes del por qué nos ayudará a enfrentarlas de mejor forma y ponerles remedio.

¡Allá vamos!

Razones por las que nos cuesta volver al trabajo

1. Ritmos circadianos

Muchas veces es nuestro propio cuerpo el que dice: ¡para! Es normal, durante el verano hemos llevado una rutina totalmente distinta y ha afectado a nuestros ritmos circadianos. Los ciclos del sueño, los hábitos… Es hora de retomar una rutina nueva. ¿Qué cosas te gustaría cambiar o probar?

2. Ambiente tóxico

¿Lo que no quieres es ver el trabajo o con quien lo desempeñas? A veces el problema es que tu jefe o tus compañeros son tóxicos. En este caso, sería importante ponerle remedio, así que os dejamos nuestros consejos para tratar con compañeros y jefes de este tipo.

3. Estrés laboral

Si has padecido estrés laboral antes es normal que al volver estés desmotivad@. Otra vez las prisas, resultados inesperados, planes de acción… Quizá debas cambiar un poco tu forma de organización. ¡Una agenda y un gestor de tareas serán tus grandes aliados!

4. Tareas sin terminar

¿Dejaste las tareas terminadas antes de marcharte como te indicamos? ¿No? Bueno, otra vez lo pensarás mejor. Retomar antiguos proyectos puede ser pesado así que aprovecha que tienes la mente despejada para abordarlos desde otro punto de vista. ¡Puede que el resultado sea mejor!

5. Procrastinación

Si has estado parado durante un largo periodo de tiempo cuesta ponerse en marcha. No te dejes arrastrar y motívate. Una vez tengas el hábito todo será más fácil y te sentirás mejor contigo mismo. ¡En 21 días te saldrá solo, ya verás!

6. Insatisfacción laboral

Puede que el problema sea de raíz. No estás a gusto con tu trabajo. Sabemos que no es fácil dejarlo, pero poco a poco, descubre tus motivaciones y lucha por conseguir uno que realmente te haga feliz.

Después de este post un poco “happy-power” lo que queremos es animaros a en esta vuelta a la rutina. A veces el problema directamente parte de la connotación cultural de la vuelta al trabajo. Todas las publicaciones se llenan del temido “Síndrome postvacacional” cuando solventarlo a veces sencillamente está en nuestra actitud.

Volver al trabajo también mola. Nuevos retos, nuevas ideas, y nuevas oportunidades de crecer. ¡ÁNIMO!