España es uno de los países con menor índice de flexibilidad laboral en Europa. Una de las consecuencias de este hecho puede ser la inadecuada gestión del talento, pues los empleados que tienen varias ofertas de trabajo se decantarán por los más flexibles.

Además, es un hecho que la productividad se incrementará si el empleado se encuentra en un puesto de trabajo con condiciones de flexibilidad horaria, espacial y/o jerárquica. De hecho, la flexibilidad laboral está entre los retos empresariales del 2017, pues muchas compañías se están planteando cambiar la metodología de gestión o la filosofía de empresa para implantarla en sus organizaciones.

En relación con la flexibilidad laboral, os contamos qué es el hot-desking, pues es una de las medidas que más se han expandido en Europa y Estados Unidos en lo referente a la flexibilidad del espacio de trabajo.

¿Qué es Hot-desking?

Hot-desking es un tipo de teletrabajo. Se trata de un espacio, una oficina compartida por varias personas. Suele ser utilizada por autónomos o freelance, o trabajadores que no necesitan estar en un lugar de trabajo fijo porque pasan gran parte del tiempo fuera de la oficina.

Hot-desking viene del concepto de hot-ranking, que se utilizaba por los marines cuando compartían las literas por turnos. Si uno trabajaba, otro aprovechaba para descansar, y cuando el primero volvía, se hacía un relevo.

El término “hot-desking” aparece entre los años 80-90 pero no fue adaptado y expandido hasta hace relativamente poco. Esta política nómada consiste en el alquiler de un local, con varios escritorios, en el que los empleados traen sus ordenadores y documentos. Los documentos y las pertenencias las pueden guardar en un archivador con ruedas, para volver al día siguiente y no cargar siempre con las pertenencias.

Las mesas se utilizan por varias personas a la vez, que pueden trabajar en áreas y profesiones completamente distintas. Podría decirse que es como una especie de biblioteca-oficina. El trabajador acude a una mesa que haya libre, saca sus cosas, trabaja y se va. Llega otro y hace el mismo procedimiento.

Ventajas del hot-desking:

  • Ahorrar en espacio: hot-desking puede suponer una reducción del 50% del espacio utilizado por las empresas.
  • Ahorrar en costes: No se paga la oficina completa, sino simplemente el lugar de trabajo que se utilice.
  • Mayor comunicación: los trabajadores se comunican con otros de distintos sectores y pueden llegar, incluso, a colaborar en proyectos. Y aunque no siempre sea así, al menos la comunicación entre personas aumenta.

Inconvenientes del hot-desking:

  • Clima laboral más frío: aunque sea algo cómodo el hecho de llegar, trabajar e irte, al día siguiente no sabes dónde vas a tener que sentarte, cuál será tu mesa, ni con quién la tendrás que compartir. No tienes un lugar de trabajo decorado a tu gusto, con tus post-it de colores, tus plantas, tus miles de folios y documentos. Lo que tienes es una mesa vacía, un ordenador y poco más.
  • Pérdida de la motivación: esto tiene que ver con lo anterior, pues si se pierde el vínculo emocional con tu lugar de trabajo, es muy posible que la motivación, o la creatividad, también. No está comprobado que pase siempre, además, las personas que optan por hot-desking no suelen tener tiempo para pararse a pensar si la mesa está decorada o no.

¿Vosotros haríais hot-desking?

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