Aburridos de ver siempre ofertas de empleo semejantes y no encontrar ninguna vacante en empresas que nos gusten, la única opción que nos queda es la autocandidatura o candidatura espontánea, ¿te suena?

La autocandidatura es el proceso por el cual se envía de forma voluntaria el Currículum Vitae a una empresa, sin respuesta a una oferta de trabajo concreta. El objetivo es llamar la atención de los reclutadores, por lo que deberemos enviar no sólo el Currículum Vitae, sino también una carta de autocandidatura.

Es una alternativa sencilla con la cual poder acceder al mercado laboral. Se caracteriza por la iniciativa que presenta el candidato, pues no se presenta en respuesta a una oferta de empleo, sino que una persona demuestra su deseo de trabajar.

¿Qué pongo en mi candidatura espontánea?

Para presentar la candidatura espontánea en una empresa es necesario que primero hagas un listado con un mínimo de 10 empresas en las que te gustaría trabajar.

Debes saber que en el proceso de autocandidatura hay dos elementos esenciales que son: el Currículum Vitae y la propia carta de autocandidatura. En posts anteriores hablábamos sobre distintos tipos de Currículum Vitae, por ejemplo en vídeo o subido a plataformas como Pinterest.

Respecto a la carta, las pautas básicas para saber qué poner en la carta de autocandidatura son:

  • Infórmate de la cultura de la empresa. Las redes sociales son cruciales hoy en día, pues se cuelga gran cantidad de información.
  • Echa un vistazo a ofertas de trabajo anteriores que se adecuaran a tu perfil y redacta la carta de autocandidatura de acuerdo a los requerimientos exigidos.
  • Empieza presentándote (nombre, formación, experiencia…) e indica cuál es el cargo que te gustaría ocupar.
  • ¡Cuidado con las faltas de ortografía! Además, no seas repetitivo, haz uso de los sinónimos.

¿Cómo presento mi autocandidatura?

Las nuevas tecnologías también han llegado a la búsqueda de empleo. Enviar el Currículum Vitae por correo ordinario o entregarlo en mano ya no es lo habitual. Aún así, si eres creativo y puedes sorprender a la hora de presentar tu candidatura en persona, ¡no dudes en hacerlo, aprovecha tu potencial!

Actualmente la forma más habitual de presentar la candidatura espontánea es mediante el correo electrónico. Pero ¡cuidado! El mail muchas veces puede resultar impersonal y poco llamativo, y más en el caso de la autocandidatura, pues no estamos respondiendo a ninguna oferta de empleo actual de la empresa, por lo que:

  • Evita que el asunto del correo tenga más de 10 palabras. Normalmente pondremos CV y nuestro nombre, y si cabe, el puesto que queremos ocupar.
  • Saca tu lado más creativo y pon un título llamativo.
  • En el cuerpo del mensaje no te olvides del saludo, tu presentación, el motivo por el que presentas la candidatura y la despedida.
  • Finalmente, no te olvides de firmar el mail.

Recuerda adjuntar el Currículum Vitae, a ser posible, en formato PDF, transmite mayor profesionalidad.

¿Qué ventajas tiene la autocandidatura?

A pesar de ser un proceso laborioso, pues se requiere adaptar tanto el CV como la carta a las distintas empresas y puestos, la candidatura espontánea presenta varias ventajas.

  • Podremos acceder a ofertas de empleo “ocultas”, por lo que la competencia será menor.
  • Seremos percibidos como profesionales que prestan sus servicios, que están implicados y motivados en encontrar empleo, lo cuál se traducirá en puntos a favor para nosotros.
  • Podremos obtener información sobre la actividad real que realizan las empresas.

Si tienes claro qué puesto de trabajo quieres ocupar y tienes fichadas varias empresas que pueden darte esta oportunidad, ¡presenta tu candidatura!

 

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