Hay empresas que no cierran en verano, que su horario laboral sigue siendo el mismo. En algunas se reduce el nivel de trabajo, otras aplican horarios de verano para afrontar la jornada laboral con mayor flexibilidad. Y es que trabajar en verano puede llegar a ser todo un reto. Y un reto para nuestros encargados de gestionar el personal, que tienen que impedir que sus empleados se desmotiven y lleguen al trabajo sin caras largas. ¿Cómo mantener motivados a los empleados?

Tenemos 8 consejos que os facilitarán esta tarea:

1. Asignarles proyectos motivadores: Para terminar con las caras largas no hay nada mejor que asignarles proyectos que les motiven. Que hagan que la jornada laboral se les pase volando. Proyectos ambiciosos con los que se identifiquen y hagan que madrugar en agosto no sea complicado. E incluso aumentarán sus ganas de continuar trabajando e implicarse en obtener muy buenos resultados.

2. Valorar sus logros: Algo que se debe hacer durante todo el año. Y más aún en verano. Hacerles sentir válidos es primordial para el funcionamiento de la empresa y aumentar su productividad en el trabajo. Toda tarea implica esfuerzo, ganas e ilusión, por lo que apoyarles durante la consecución de la tareas es clave para mantenerlos motivados.

3. Descansos: Aplicar más descansos si el nivel de trabajo se ha reducido. Esto les despejará y desconectarán un momento, para retomar sus tareas con mayor motivación y su productividad se verá menos afectada.

4. Ofrecer viernes libres: No todas las empresas pueden permitírselo. Unas ‘pseudo-vacaciones’ para recargar las pilas de los empleados. Alargar sus fines de semana para terminar con su estrés y puedan afrontar los lunes con muchas más ganas.

5. Atmósfera de la oficina: Un factor clave es la iluminación, la ventilación y el aire acondicionado, que evitará situaciones de agobio y bajo rendimiento. Poner a su disposición dispensadores de agua, para que se mantengan hidratados y motivados. Es esencial cuidar al personal de la empresa.

6. Actitud optimista: Tener una actitud positiva y enérgica se contagia, así que, hay que transmitir esa vitalidad y entusiasmo a todos los empleados. Mejorar su estado de ánimo para que afronten motivados su jornada laboral. No está demás hacer hincapié en lo que ya han conseguido, en sus logros pasados y lo bien que desempeñan sus funciones.

7. Animar a los empleados a disfrutar de sus días libres: Y es que el verano facilita conciliar el trabajo con la vida personal. Los empleados tienen mil planes a su disposicion en su tiempo libre. Animarles a hacer escapadas el fin de semana. Que desconecten de la rutina. Que todas las semanas disfruten del ocio del verano. Que aunque trabajen, también pueden disfrutarlo.

8. ¿Alguien dijo helados? La excusa perfecta para tomarse un descanso. La estación perfecta para premiarles y motivarles. Que cada semana haya un encargado de esta función y la plantilla al completo interactúe y disfrute de unos momentos de desconexión.