Al permitir a los empleados trabajar desde otro lugar que no sea la oficina o el puesto de trabajo convencional, o creando una empresa sin sede oficial y cuyos empleados trabajen todos en puntos aislados, crece el miedo y la desconfianza a que no realicen su trabajo como es debido, a que se ausenten de sus responsabilidades, a que no produzcan como tendrían que hacerlo.

Para ello se pueden establecer unas pautas que el encargado de la empresa o de los empleados deberá controlar. Os damos las pautas para controlar el trabajo a distancia.

  • Fijar horarios. Si no tienen un horario fijo y se les deja trabajar en base a su propio criterio, es más fácil que se distraigan y no cumplan con sus obligaciones laborales. Para ello, se les puede controlar para que todos cumplan un horario establecido previamente.
  • Dotar a los empleados de todas las infraestructuras necesarias para poder realizar su trabajo (Internet de alta velocidad, ordenador portátil, Smartphone…)
  • Establecer un sistema de medición del tiempo para observar que no realizan su trabajo con rapidez y mal para terminar cuanto antes y poderse dedicar a otras cosas, sino que permanecen trabajando el tiempo que deben estar.
  • Cada día, reportar al encargado el trabajo que se ha realizado durante la jornada laboral (desde donde se ha trabajado, los resultados que ha obtenido, los avances realizados…)
  • Monitorización con el resto de trabajadores, los recorridos que han tomado, el tiempo que han estado conectados a ciertas aplicaciones…

En líneas generales, todo esto puede servir para que no se ausenten de sus responsabilidades laborales, que rindan más en su trabajo, y que alcancen las metas marcadas cada jornada o cada cierto tiempo. Sirve para una mejor toma de decisiones.

Registro del horario de trabajo desde casa