Muchas veces hemos hablado de la importancia de crear equipo, de plantar en los empleados un sentimiento de pertenencia a la empresa. Conseguir implicación es esencial en el proceso de conformación de equipo. La implicación es la base de la productividad, puesto que si los trabajadores no conocen la finalidad de sus tareas no comparten la misma visión que la empresa.

Pero… ¿cómo conseguimos esta implicación? A continuación os presentamos 4 estrategias para involucrar a los empleados en la empresa

Estrategias para involucrar a los empleados

Para que florezca en la plantilla ese sentimiento de implicación con y para la organización, lo primero que necesitamos es un líder. La figura del líder es esencial, pues es el que ha de realizar un plan de acción y organización. El objetivo de este es que la plantilla conozca la finalidad de cada proyecto. Ya que, la productividad y eficiencia de la organización están directamente relacionados con la implicación de la plantilla.

1. Crear feedback entre los empleados

Crear un feedback entre los empleados y la filosofía de la empresa. Es muy importante que todos los empleados conozcan la filosofía de la empresa y los valores por los cuales se rige. Así como, la misión, visión, objetivos y las políticas para alcanzarlos. La comunicación en este sentido es esencial para que los trabajadores se identifiquen con la cultura empresarial. Este feedback permite que los empleados se sensibilicen con la empresa, asuman las estrategias como propias y actúen en beneficio de la empresa.

2. Fijar metas y objetivos comunes

El buen líder puede pedir a sus empleados identificación y empatía. Escucha sus ideas, e invítales a que fijen sus propias metas dentro de cada departamento. Estas se pueden subdividir por equipos de trabajo, y crear un equipo de responsables que represente a cada una de las áreas. El objetivo es que controlen y valoren los resultados en conjunto. Si ellos mismos ejercen estas funciones como grupo la comunicación entre todas las áreas empresariales será mucho más fluida.

Esta interrelación entre los trabajadores ayuda a que estos presten más atención a sus tareas, y que por tanto la calidad de los procesos y del producto final sera mayor. Involucra también a los trabajadores en los planes de mejora, escucha sus quejas, puesto que de estas podemos aprender y mejorar en conjunto.

3. Implantar sistemas de motivación y responsabilidades

Una gran opción para la motivación es fijar un sistema de retribuciones, ya que es una buena forma de comprometerse con la empresa. Por supuesto,  no es necesario que estas sean económicas, existen numerosas formas de premiar a nuestro equipo por sus logros que no suponen un gasto extra para la organización.

Uno de los más demandados e importantes desde el punto de vista del empleado es la conciliación laboral. Implantar en la empresa herramientas que ayuden en esta lucha por la conciliación como el software de gestión de tiempo de Sesame. Así como reconocer siempre los logros de un equipo o una persona de forma pública. El líder ha de impulsar el reconocimiento del esfuerzo y tiempo.

4. Fomentar un buen clima laboral

Por último y como ya hemos comentado en otras ocasiones, es esencial cuidar el entorno y el clima de trabajo. Estar seguro, sentirse bien y tranquilo es una forma de estimular el rendimiento de los trabajadores. Crear espacios amplios donde compartir experiencias fomenta la comunicación y la conformación de equipos. Un ambiente de trabajo cordial y agradable potencia la productividad de los trabajadores.

Estos son unos sencillos consejos para que en tu empresa se formen equipos motivados e implicados. Como veis ponerlo en práctica es muy fácil, así que no desperdicies la oportunidad y apuesta por la implicación. Los beneficios de estas pequeñas innovaciones son mucho mayores que el esfuerzo que requieren.